RESORT - LOS CINCO ELEMENTOS (Galería fotográfica >>>)
Los chalet están equipados con calefacción por suelo radiante y realizados con la técnica de construcción de las casas clima, para obtener una máxima eficiencia energética, a la cual contribuyen también los paneles solares instalados en el tejado, perfectamente en línea con nuestra filosofía de respeto para el medio ambiente y uso racional de los recursos.
Cada apartamento dispone de una terraza para poder comer al aire libre en verano, una sala de estarcon grupo cocina equipado con microondas, lavavajillas y lavadora, mesa con 6 sillas y un sofá cama, un dormitorio con cama de matrimonio, litera plegable, un armario de 5 puertas y un cuarto de baño con aseo.
En la terraza los clientes podrán utilizar el comodísimo armario guardaesquíes con secabotas.
Por qué los cinco elementos
Según la teoría de los cinco elementos el individuo y el mundo que nos rodea están cambiando continuamente porque siguen ciclos eternos. La continua sucesión de estos ciclos pertenece a la naturaleza y ayuda a mantener su equilibrio. Lo mismo sucede en el cuerpo humano: las células crecen y mueren dejando espacio a nuevas células. Los seres vivos dependen de estos ciclos que incluyen mente, cuerpo y espíritu e afectan la salud y los flujos energéticos que se alternan a lo largo de la vida. Decidimos poner a nuestros cinco chalets los nombres de los cinco elementos del horóscopo chino (Agua, Metal, Fuego, Tierra y Madera) porque la montaña es el lugar en el que más se observan estos cambios de la naturaleza y se aprecian sus efectos beneficiosos para nuestro cuerpo. Las estaciones son el primer ejemplo externo de las cinco fuerzas que se alternan de forma cíclica en la naturaleza: en invierno (agua) la vida se cierra en sí misma, en primavera (madera) todo empieza a crecer, en verano (fuego) todo florece, en el verano tardío (tierra) todo madura; en otoño (metal) las fuerzas vuelven a la tierra. Cada elemento está generado por otro y a su vez genera el siguiente, tan como la primavera llega después del período de descanso de invierno, y con la explosión de su fuerza generadora anuncia el verano.